Reconceptualizando la experiencia

noviembre 25, 2009

La naturaleza del derecho a la propiedad privada

Filed under: Uncategorized — Aleix Mercadé @ 11:34 am

Uno de los más punzantes y discutidos temas que ha sido tratado tanto por la ética como por la política en los últimos siglos ha sido (y con toda probabilidad lo seguirá siendo en el futuro) la legitimidad o no del derecho a la propiedad privada. El saber si es legítimo y ético que un ser humano disfrute con exclusividad de un bien o derecho, excluyendo al resto de la posibilidad de hacerlo, ha centrado la mayor parte de las discusiones políticas y filosóficas de los últimos tiempos.

Y de la consideración como legítimo o no de este derecho a apropiarse, a hacer propio cualquier ente, han nacido los sistemas económico-políticos que conocemos. Negar, reconocer o proteger este derecho ha sido el fin último del legislador positivo, y lo sigue siendo.

Pero para poder discutir acerca de la legitimidad o no de este derecho, antes tenemos que comprender cual es su alcance y contenido. Difícilmente podremos discutir acerca del derecho de la propiedad si antes no tenemos exactamente claro de qué estamos hablando. En este artículo obviaremos la definición positiva que de él se ha hecho en los ordenamientos jurídicos contemporáneos para tratar de encontrar una definición lo más ajustada posible a parámetros universales y extrajurídicos, que puedan a su vez ser extrapolables a cualquier otro sistema.

Como bien anunciamos anteriormente, el derecho a la propiedad privada consiste en la potestad que tiene una persona, ya sea física o jurídica, para hacer suya una cosa o un derecho de tal forma que su uso y disfrute impida a terceros usarla y disfrutarla. El derecho a la propiedad privada no deja de ser, por tanto, un derecho de exclusión.

A la vez, se trata de un derecho de carácter universal, que necesariamente en su forma pasiva (ser poseídos en régimen de propiedad privada) tienen todas las cosas y derechos. No es concebible ningún ente que no sea propiedad privada: la misma naturaleza gregaria del ser humano, expresada en la soberanía nacional de los estados, hace que todas las cosas y derechos incluidas dentro de un espacio físico sean, subsidiariamente y en caso de no tener dueño, propiedad de la colectividad, representada por el estado.

Por ello, en sociedades donde se pretendía eliminada la propiedad privada, como la Rusia Bolchevique, eso no era más que un quimérico espejismo: la propiedad privada no había sido eliminada, había sido atribuida al estado; el titular dominical de cualquier bien dejaba de ser la persona jurídica para ser el estado. Y en sociedades primitivas desconocedoras del concepto técnico de propiedad esta se haya implícita en la naturaleza de su modus vivendi: la titularidad dominical de los vienes la ostentan el conjunto de miembros de la comunidad, que se sienten naturalmente dueños del espacio que ocupan.

Y es que la propiedad privada va necesariamente unida a la naturaleza humana: donde hay humanidad hay propiedad. La relación del yo, del sujeto pensante, con el exterior es de propiedad. El verbo que explica la interacción del hombre con su entorno no es el ser; es el tener.

El yo, nuestra concepción subjetiva de nosotros mismos, no es nada. No podemos definirla en términos ónticos. El ser humano, privado de sus sentidos, en cuanto es pura existencia en sí misma, el hombre que es simplemente, no puede decir lo que es. En el abismo del no ser, el hombre frente a sí mismo no se describe. En cambio el yo sí que sabe lo que tiene y en esos términos se le puede describir.

Podemos decir que el hombre tiene el derecho a la vida, es decir, que puede gozar de la capacidad de existir por sí mismo sin que otro decida poner fin a su vida; podemos decir que el hombre tiene amigos, tiene familia, tiene vicios, tiene virtudes. Todo cuando define al hombre es poseído por él.

Por ello en la naturaleza misma del ser humano racional, en su relación con la existencia, el derecho a la propiedad tiene un valor clave. Si extirpásemos del mundo de lo existente el derecho a la propiedad privada el hombre no sería nada. El yo quedaría vacío. El yo que no tiene nada es un cadáver o una entelequia.

Por ello, es necesario considerar el derecho a la propiedad privada como el primer de los derechos del ser humano. El ser humano tiene derecho a tener, y todo aquel régimen que trate de eliminar, restringir, coartar o desnaturalizar este derecho no es más que un régimen tiránico que atenta contra la naturaleza misma del ser humano social.

Cuando coartamos el derecho a la propiedad privada no sólo coartamos la posibilidad del goce exclusivo de supuestas clases pudientes sobre determinados bienes: también coartamos la posibilidad de este mismo goce exclusivo del conjunto de la colectividad sobre cualquier derecho o bien intangible.

Es por ello que el primero de los derechos que atacan los regímenes totalitarios, sean del signo político que sea o se rodeen de la parafernalia que se rodeen, es el de la propiedad privada. Y no lo atacan para destruirlo: lo atacan para acapararlo, para absorberlo y para concentrarlo; nada hace más feliz al tirano que poseer todos los derechos de propiedad privada del ámbito sobre el que ejerce la tiraría. Y, evidentemente, de este acaparamiento de propiedades no escapan la de los derechos fundamentales.

Por ello, la sociedad más libre es aquella en la que la propiedad privada tiene una mayor fuerza: no en balde es en las sociedades capitalistas donde mayor régimen democrático se ha alcanzado; y no sólo en la época contemporánea: las capitalistas y privatistas Grecia y Roma alcanzaron regímenes de libertad política comparables a los actuales, a la sombra del importante desarrollo que entre ellos tuvo ese derecho a la propiedad.

Es por ello que hay que defender y luchar por el derecho a la propiedad privada, como garantía última de nuestras libertades.

Autor: Ángel Escolano

Dejar un comentario »

Aún no hay comentarios.

RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: